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Este patrón representa a quienes apoyan la posible ampliación del museo. Su principal argumento es que hay que tomar la iniciativa ante una situación de declive. En su opinión, las instituciones tienen la responsabilidad y la legitimidad democrática para plantear iniciativas tractoras y disruptivas y, aunque son conscientes de que pueden surgir críticas, argumentan que siempre se cuestiona lo nuevo... hasta que funciona. Consideran que normalmente criticamos a las instituciones por no hacer suficiente y cuando lo hacen, son cuestionadas. Lo comparan con lo que ocurrió con el museo Guggenheim en Bilbao: rechazo inicial, y apoyo generalizado tras ver su impacto positivo.
Este patrón recoge las narrativas de personas de diferentes generaciones, sexos e ideologías (no es un patrón narrativo asociado exclusivamente a un partido político) que están a favor del proyecto de ampliación del museo, pero también a muchas personas que no tienen empleo en la actualidad (o es precario) y a colectivos que trabajan en hostelería, servicios y turismo. Está especialmente presente en los pueblos más pequeños del interior de la comarca y en la margen derecha de la ría.
“A mí la idea inicialmente me gusta, porque al final es algo parecido a lo que se hizo en Bilbao en su día. Por supuesto, siempre que sea con respeto al medio ambiente y regulado” (0101).
“El Guggenheim está bien. Es un buen lugar para el turismo. Por aquí pasa bastante gente. Por ejemplo, la economía irá para arriba” (0727).
“Guggenheim —como ya lo hemos vivido en Bilbao— será un reclamo para el turismo internacional que seguro nos traerá un flujo turístico de calidad para el desarrollo económico de la comarca, el comercio y la hostelería, con sus puestos de trabajo directos e indirectos, que sin duda mejorará la expectativa de que nuestros hijos se puedan plantear quedarse a vivir y no tengan que buscar trabajo fuera, como ocurre ahora en la mayoría de las familias” (0882).
“Bueno, a mí todo lo que aporta al pueblo, que sea para su bien, me parece fenomenal, sinceramente” (0742).
Sus motivaciones tampoco son homogéneas. En algunos casos, se trata de un sí claro y directo al proyecto. En otros, el apoyo está más vinculado a la idea de que “hay que hacer algo grande”, porque la situación en la comarca es insostenible, y en ese contexto, el museo es bienvenido. Se comparte una urgencia común: no podemos seguir así.
Argumentos
Variantes
Dentro de este apoyo al proyecto pueden distinguirse trayectorias distintas que coinciden en la necesidad de activar la comarca, aunque lleguen a esta posición por razones muy diferentes. Un primer subgrupo está compuesto por personas que trabajan en hostelería y turismo, incluidas muchas personas migradas que se sitúan claramente a favor porque el proyecto puede generar empleo inmediato. No buscan debates amplios sobre modelo territorial o gobernanza: hablan desde la necesidad y desde la expectativa de ingresos más estables.
“Una cosa que es muy básica e importante en la vida es tener un trabajo, poder vivir, no pedir ayudas a nadie, vivir de tu trabajo, ¿sabes? Pero no todos los migrantes tenemos acceso a un trabajo” (0404).
“Ni alde nago. Hemen ez dago lanik, ordun egin dezatela. Nire semea bilbon dabil lanean, nik ere kanpoan egin nuen lana. Hemen aukera askorik ez dau, ordun…ba aukera bat izan daiteke” (0845).
Un segundo subgrupo lo forman pequeños negocios y empresariado local que ven en el museo una oportunidad para atraer clientela y ampliar mercados. No desean repetir el modelo de saturación turística de zonas cercanas, pero advierten del riesgo de “matar la gallina de los huevos de oro”. Consideran que, con regulación adecuada, la ampliación puede ser compatible con la calidad de vida y el equilibrio ambiental.
“Vemos pasar cientos de grupos cada semana y muchos de ellos los controlamos nosotros, y sí que vemos que estamos en un momento de crecimiento y de oportunidad a raíz de que el Guggenheim puede ser un tirón bastante importante” (0891).
Un tercer subgrupo agrupa a quienes entienden el proyecto no tanto por su contenido museístico, sino por lo que representa: movimiento, proyecto, iniciativa. Para este colectivo, el Guggenheim es un símbolo de acción en un territorio que perciben paralizado. Podrían apoyar otros proyectos distintos siempre que fueran de magnitud suficiente para romper la inercia.
“Lana emon behar da eta nik uste dot Guggenheimek lana emango duela. Orduan, Guggenheim bai” (0569).
Evolución. A diferencia de los patrones 1 y 2, este patrón ha mantenido una prevalencia relativamente estable a lo largo del proceso de escucha. Su intensidad no ha crecido de manera significativa, pero tampoco ha disminuido, en parte porque expresa un tipo de percepción que no depende tanto de la información disponible sobre la ampliación como de una lectura general del estancamiento de la comarca. Quienes se sitúan aquí no han esperado a conocer todos los detalles del proyecto para posicionarse: su apoyo nace de una necesidad estructural de cambio y de la sensación de que el territorio lleva demasiado tiempo sin una iniciativa transformadora.
Las sesiones de interpretación colectiva han permitido observar un matiz importante: no se trata de un “sí a cualquier precio”, sino de un “sí porque hace falta movimiento”, acompañado de demandas de regulación ambiental y claridad institucional. La ampliación del museo actúa, en estos discursos, como un posible punto de inflexión más que como un proyecto identitario en sí mismo.
Metodológicamente, este patrón tiende a aparecer en contextos con un pasado reciente de empleo y bondad económica que se ha ido transformando, donde tienden a emerger narrativas que priorizan la acción sobre la cautela. Su estabilidad en el tiempo indica que, incluso si la ampliación no convenciera completamente, la expectativa de un proyecto tractor de estas dimensiones tiene capacidad para aglutinar a colectivos muy distintos, todos ellos atravesados por la urgencia de que la comarca recupere actividad, movimiento y futuro.
En los últimos meses y debido a las declaraciones institucionales que han destacado las dificultades técnicas para el desarrollo del proyecto, este patrón expresa su frustración ante lo que percibe como una nueva oportunidad perdida para la comarca que refuerza las dinámicas de falta de iniciativa y declive progresivo. Narrativas asociadas a este patrón advierten sobre el riesgo de un “efecto dominó” en caso de que el proyecto no llegue a ejecutarse. Señalan que podría perderse la inversión prevista y que el supuesto efecto tractor del Museo Guggenheim para la comarca podría revertirse, produciendo un impacto contrario al inicialmente previsto.
“Egiten ez bada, lehenengo eta behin esan, politikariek kikildu egin zarie, zaratien aurrean atzera bota zarie, eta esan: beittu, koldar batzuk zarie. (...) Proiektu on bat da hau, teknikoki ondo garatuta dago, ondo dau lotuta eta aurrera eroan behar da. Klaro baietz” (0080 - segunda iteración).