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Este quinto patrón representa principalmente a aquellas personas que expresan impotencia, desafección y escepticismo respecto a los procesos participativos e institucionales. Consideran que su voz no cuenta lo suficiente como para cambiar el rumbo de las decisiones. A menudo dan por hecho que las instituciones ya tienen tomada la decisión, y por tanto, participar no tiene sentido. Algunas personas adscritas a este patrón están participando en el proceso de escucha, pero lo hacen con escepticismo.
Como el patrón anterior, es contradictorio en la medida que puede representar a personas que potencialmente podrían estar a favor y que prefieren no posicionarse públicamente, pero también a personas que están en contra de la ampliación del museo y que, al final del día, no confían en que el proceso de escucha vaya a ser tenido en cuenta. Asimismo, las sesiones de interpretación colectiva han sugerido que incluye a personas que podrían posicionarse, pero no lo hacen por temor a las consecuencias sociales o personales de expresar una opinión que perciben como minoritaria o incómoda.
Este patrón se caracteriza por su complejidad y ambivalencia. Como en todos los debates sociales que generan opiniones encontradas, las narrativas que comparten este perfil consideran que puede existir cierta dificultad e incluso un fenómeno de “espiral de silencio” a la hora de expresar opiniones públicas sobre esta cuestión y que el proceso de escucha debe hacer un esfuerzo especial en identificar estas posibles narrativas y voces ocultas.
Argumentos
“Eso es cosa de vascos, a nosotros mejor no nos preguntes, nosotros somos migrantes. Si te llamas Iñaki o Nico y juegas en el athletic si te integran, pero si no…. Los vascos son muy cerrados. Por mi que lo amplíen, a mi me da igual. Mientras yo tenga trabajo…” (0820).
“Nosotros no somos de aquí. Eso lo deciden los de aquí. Yo si tengo opinión pero a nadie le interesa saberla. Ese tema es vuestro” (0819).
“No conozco bien lo que quieren hacer y no somos de aquí. Eso se lo tienes que preguntar a la gente de aquí, van a tener otro sentir. Nosotros te diríamos que por nosotras bien, que se haga” (0842).
“Lo que estamos hablando igual ya está ya decidido y yo estoy participando, pero si es una cosa que ya de por sí ya viene impuesta…” (0041).
"Proiektuak ez ditu eskualdearen beharrizanak asetzen... Herritarrekin kontsulta barik inposatu nahi den proiektua. Prozesu parte hartzaile barik. Modu autoritarioan landua eta erabakia. Entzule prozesu batez zuritu nahi dena" (0085).
“Ezin dana izan da beste Guggenheim bat eitzie bakarrik agintarixen poltsikoak betetzeko eta gu nolabait esploteta egoteko” (0743).
"Zergaitik aldatzen dira Itsas Lehorreko Zonako babes neurriak? Babes neurri horiek galtzen dute sentidurik Biosferako Erreserba batean interes pribatuak inportanteagok direlako?" (0023).
"Eskualdea baztertuta dago, eta lehentasunak Bilbo handiaren inguruan ezartzen dira. Agerian utzi ez arren, Guggenheim museoaren proiektua ildo berean doa: Bilbo eta inguruko turismoa indartzea, eskualdea eguneko txangoa egiteko amu bihurtuta” (0890).
Este patrón considera que todo se convierte en un lujo, incluso alquilar un piso modesto, y lo vincula también con el modelo de turismo que se está imponiendo en los últimos años. Sus argumentos refuerzan la idea de que las prioridades institucionales están desalineadas con las necesidades reales de la población.
“Etxebizitzaren arazoagaz ez dabe jokatzen behar litzatekeen ausardia eta arduragaz, eta hemen benetan arazo potoloa daukagu. Nik gura dot gure seme-alabak hemen hasi eta hemen geratzea, ez ihes egin behar izatea beste herrialde edo herri batera. Eta ez dot ikusten benetan erronka horiei erantzungo deutsen politika publiko sendo eta koherenterik” (0361).
"Etxebizitza da inposible herritar normal batek lortutea. [...] Da inposible erostea pertsona batek etxea hemen, eta urte osoko alkilerra ez dau. VT edo bakarrik edo tenporalak. Egoera da apur bat desesperantea bertan bizi bazara" (0510).
"Lo primero, aquí no hay pisos. Ese es un problema grande. También faltan hoteles, para que la gente venga de fuera... El gobierno tiene que ver las cosas de verdad, que trabajamos aquí, que no tenemos pisos" (0727).
“Tienen pisos turísticos muchas personas del pueblo, y de todos los colores” (0144 - segunda iteración).
Variantes
Dentro de este “mi opinión no va a cambiar las cosas” pueden distinguirse varios subperfiles que comparten una misma sensación de distancia y desconfianza, pero llegan a ella por caminos distintos.
Un primer subgrupo está formado por jóvenes desvinculados de los espacios de decisión que tienen otras urgencias que apuntan a un futuro incierto: vivienda, empleo, o movilidad. Se sienten alejados del debate y, cuando se les pide una postura, a veces pueden alinearse con el “no” dominante en su entorno, pero reconocen que el museo no ocupa un lugar central en sus preocupaciones.
"Gaur egun gazteek bi erronka nagusi ditugula esango nuke: lehendabizikoa etxebizitzarena, eta bigarrena lana" (0881).
"Nire inguruko gaztiek ikusten dotez ez dauela aukera askorik hamen bizitzeko. Lan egiteko, kanpora joaten dira Bilbora, Amorebieta edo holako lekuetara. Eta gero, etxebizitza bat edo lortzeko eskualdien, nik argi dekot hemen nahi dotela bizi, baina ez dago aukerarik edo erosteko ezta laguntzarik, edo alkilerrekin joateko dauzen prezioak dire…” (0536).
Un segundo subgrupo lo forman jóvenes más politizados y críticos con el modelo económico vigente. Consideran el proyecto un síntoma más de un modelo territorial y económico capitalista y extractivo que rechazan de raíz. Este grupo se muestra escéptico ante procesos participativos institucionales, que perciben como cosméticos y poco influyentes en decisiones reales.
"Eta Guggenheima jarriz gero, etorriko zan turismo gehixau... nik uste dot horrek ekarriko duela beste mota bateko turismoa, masifikatuko zela eta hemen dekogun lasaitasun hori eta ingurunea apurtu edo galtzen joango zela" (0740).
"Nik uste horrek balio dabela bakarrik batzuk restaurantiak jartzeko, beste batek makropoligono baten zerbait jartzeko eta horren kontura bizitzeko. Azkenian, herrixak ez dau irabazten” (0739).
"Guggenheim museoa biosferaren erdigunean kokatzeak arazo larriak ekarriko dizkie bertako landarediari, animaliei eta baita herritarrei ere" (0868).
Un tercer subgrupo incluye a personas migradas que, pese a vivir en la comarca, y de manera adicional sostener buena parte del empleo de la comarca (hostelería, cuidados, limpieza), dicen “no sentirse de aquí” en términos de reconocimiento político. Algunas personas con las que se han mantenido conversaciones no conocían el proyecto o lo han oído solamente “de fondo”, pero no se consideran protagonistas del debate, creen que es de “los/as vascos/as”. Su percepción se ve reforzada al cuestionar, por parte de algunos/as participantes, la participación de personas migradas en el proceso de escucha. Su prioridad es sobrevivir, mantener su trabajo y la vivienda, no entrar en discusiones públicas.
“No conozco bien lo que quieren hacer y no somos de aquí. Eso se lo tienes que preguntar a la gente de aquí, van a tener otro sentir. Nosotros te diríamos que por nosotras bien, que se haga” (0842).
“Yo soy argentino, no soy de acá. Pero vivo aquí. El progreso… ¿Qué te voy a decir?” (0841).
“Me parece fenomenal, sinceramente. Aunque yo te digo, en el Museo de Gernika nunca he estado. Yo me he dedicado a trabajar y poco más” (0742).
“Nosotros no somos de aquí. Eso lo deciden los de aquí. Yo si tengo opinión pero a nadie le interesa saberla. Ese tema es vuestro” (0819).
Un cuarto subgrupo del que forman parte muchas personas migradas pero no de manera exclusiva, lo forman trabajadores precarizados que verbalizan un cierto desapego. El museo solo entra en su horizonte si se traduce en un contrato mejor o en más horas de trabajo.
"Para nosotros, que somos migrantes es muy difícil conseguir trabajo. Una vez que conseguimos trabajar tenemos que aguantar muchas cosas. El horario, los contratos temporales. Pero nos aguantamos" (0737).
“No conozco bien lo que quieren hacer y no somos de aquí. Eso se lo tienes que preguntar a la gente de aquí, van a tener otro sentir. Nosotros te diríamos que por nosotras bien, que se haga” (0842).
Por último, hay un subgrupo de personas resignadas, que han participado en procesos o espacios de consulta previos sin ver resultados tangibles. Expresan que habitualmente se acaba haciendo lo que ya estaba decidido de antemano y que su participación no cambiará nada. No niegan el valor del debate, pero dudan de su eficacia.
“El museo se hará sí o sí”, dicho por algunos responsables políticos, pone en duda el carácter democrático y la voluntad de escucha de los mismos” (0916).
"Basogintzaren arloan ere... Errigoitin saiakera handia egin genuen aurreko bi lege-agintaldietan, orain kaxoi batean sartuta badago ere. Pena!" (0889).
Evolución. A medida que ha avanzado el proceso, este patrón, que más que una posición sobre el proyecto de museo expresa que las condiciones materiales (vivienda, precariedad laboral, transporte, cuidados) que eclipsan cualquier debate cultural, ha adquirido una relevancia cualitativa de mucho peso, independientemente de su prevalencia. La composición de este patrón le otorga un peso simbólico muy alto. Condensa problemas estructurales del territorio y hace visibles brechas de representación que trascienden el debate sobre el museo.
Este patrón no funciona tanto como oposición o apoyo al proyecto, sino como un espacio de distancia y se ha hecho más visible como síntoma estructural, sin evolución significativa.
Desde una perspectiva metodológica, este patrón recuerda que, cuando las personas no sienten capacidad real de incidencia o cuando la conversación pública se perciben lejana a las instituciones y las comunidades, tienden a retraerse. El reto no es conducir a estas voces hacia un “sí” o un “no”, sino crear condiciones para que deseen participar sin sentir que el esfuerzo será inútil.